Mi otoño se diluye en frágil verso, temas que rescato, tal vez gastados. Se quiebra mi otoño en tu universo ávido de los besos que me has dado.
He llegado a mi otoño con el susto de ir perdiendo el bronce de mis días, lacio rechinar de arcaicas sinfonías, mi otoño grita, presiente el disgusto.